28 Jul. 2025
Para celebrar su décimo aniversario, el Polo Storico de Automobili Lamborghini abrió sus puertas a un grupo internacional de invitados y les propuso ponerse en la piel de sus técnicos para vivir, paso a paso, el trabajo que realiza el departamento. Nacido en 2015 como la unidad encargada de la conservación, restauración y certificación de los coches históricos de la marca, el Polo Storico diseñó una experiencia inmersiva que reprodujo las principales fases de su actividad diaria: pruebas en carretera y análisis, consulta del archivo histórico, verificación para la certificación de autenticidad y operaciones de taller vinculadas a una posible restauración.
Los invitados, organizados en parejas, fueron asignados a vehículos históricos concretos —entre ellos un 400 GT 2+2 (1967), un Countach 25º Aniversario (1990), un Diablo SE 6.0 (2001) y un LM002 de principios de los años 90— y realizaron la primera fase de trabajo en ruta, entre Emilia-Romagna y la Toscana. En carretera identificaron y comprobaron las condiciones de cada automóvil siguiendo listas de control similares a las que Polo Storico emplea cuando un coche entra en taller. Tras la inspección dinámica, cada grupo completó un formulario de aceptación que reproduce el procedimiento real utilizado en los procesos de restauración.
La segunda etapa se desarrolló en el archivo histórico de Lamborghini, donde los participantes contrastaron documentación original para verificar la correspondencia entre los datos identificativos (número de chasis y de motor) y los elementos estéticos y funcionales —pinturas, acabados interiores y configuraciones— que determinan la autenticidad de una pieza. Esa investigación documental sirvió para simular el proceso de certificación de autenticidad, aplicando parte de los mismos criterios y verificaciones que siguen los técnicos del departamento.
El taller fue el escenario de las pruebas prácticas más icónicas. Con un Miura SV de 1973 de la colección del Museo Automobili Lamborghini, los asistentes desmontaron y montaron la rueda delantera izquierda siguiendo el procedimiento histórico —incluido el uso del martillo de hierro fundido para el apriete con la tuerca central— y luego comprobaron el resultado con una llave dinamométrica moderna, comparando el ajuste manual con los valores técnicos especificados. Asimismo, abordaron una intervención técnica de alto nivel: el despiece, revisión y montaje de un carburador Weber de doble cuerpo procedente de un Countach, una tarea que puso de manifiesto la complejidad y el saber hacer mecánico de la época.
Durante todo el evento, los participantes trabajaron acompañados por los técnicos del Polo Storico y contaron además con el apoyo del Comitato dei Saggi (Comité de Expertos), formado por antiguos empleados que actúan como consultores en la reconstrucción histórica y técnica de los vehículos. La fórmula permitió a los invitados experimentar tanto la precisión técnica de las labores de taller como la rigurosidad documental y metodológica requerida para certificar y restaurar un Lamborghini histórico.
Alessandro Farmeschi, director de posventa de Automobili Lamborghini, resumió el espíritu de la iniciativa: recordar que, tras diez años de actividad, el Polo Storico no solo conserva coches, sino conocimientos; por eso no bastaba una simple visita, sino que era preferible «poner a trabajar a nuestros invitados» para transmitir de forma directa la experiencia acumulada por la unidad.
La colaboración con Pirelli, socio histórico de Lamborghini desde 1963, fue otra pieza clave del programa. Pirelli y su Fundación participaron mostrando ejemplos de reconstrucción de neumáticos originales para modelos clásicos, trabajos realizados conjuntamente con el Polo Storico para ofrecer a clientes réplicas fieles en aspecto y dinámica de conducción, pero fabricadas con procesos y tecnologías modernas que mejoran eficiencia y seguridad. La Pirelli Collezione, orientada a proteger el patrimonio automovilístico, ha reproducido compuestos y diseños históricos: por ejemplo, el Cinturato CN12 recreado en 2021 para la reconstrucción del prototipo Countach LP 500 de 1971 y el regreso del Scorpion BK en 2023 para el LM002 de 1986. La Fondazione Pirelli facilitó documentación y material de archivo esenciales para estas reproducciones.
En conjunto, la jornada demostró cómo el Polo Storico combina investigación archivística, pericia mecánica y alianzas técnicas para conservar el legado de Sant’Agata Bolognese, garantizando que los Lamborghini históricos lleguen al futuro con su autenticidad, su rendimiento y su historia intactos.