15 May. 2026
El 7 de mayo de 1963 nació Automobili Lamborghini. Sesenta y tres años después, la compañía de Sant’Agata Bolognese no se limita a conmemorar una fecha, sino que la celebra junto a una comunidad global de propietarios, concesionarios, invitados y entusiastas en el marco de Lamborghini Arena. Durante el fin de semana del 9 y 10 de mayo, el circuito de Imola se convierte en el escenario natural para un aniversario concebido como una celebración a la altura de su historia.
Todo comenzó en 1963, cuando Ferruccio Lamborghini decidió construir algo que aún no existía. Fue una declaración de intenciones clara: crear un automóvil capaz de competir con los mejores, sin imitar a nadie ni seguir reglas preestablecidas. La empresa se fundó oficialmente el 7 de mayo de ese mismo año, y pocos meses después comenzó a materializarse su ambición técnica.
El 2 de octubre de 1963 se puso en marcha por primera vez en banco de pruebas el motor V12 de 3,5 litros, destinado a convertirse en el corazón mecánico de los modelos más emblemáticos de la marca durante más de seis décadas. Apenas unas semanas más tarde, el 20 de octubre, el primer prototipo, el Lamborghini 350 GTV, fue presentado a la prensa italiana en Sant’Agata Bolognese, con la fábrica aún en construcción como telón de fondo. El 30 de octubre, el modelo debutó ante el público en el Salón del Automóvil de Turín, marcando oficialmente el nacimiento de la nueva firma.
Hoy, el número 63 ha dejado de ser únicamente una referencia temporal para convertirse en una firma identitaria dentro del lenguaje de Lamborghini. Se trata de un símbolo discreto, pero constante, que aparece de forma recurrente en distintos modelos, ediciones especiales y colaboraciones, siempre como un guiño a los orígenes de la marca sin renunciar a su evolución.
Stephan Winkelmann, presidente y consejero delegado de Automobili Lamborghini, subraya que 1963 representa el inicio de una visión que sigue guiando a la compañía. Según explica, el 63 es hoy mucho más que un número: es una expresión de identidad que conecta pasado y presente. Celebrarlo en el marco de Lamborghini Arena refuerza su significado, al permitir compartirlo directamente con la comunidad global de la marca.
A lo largo de su historia, este número ha reaparecido en momentos clave. En el Sián FKP 37, producido en 63 unidades y considerado el inicio de la era híbrida de la marca, el número refuerza su carácter simbólico y exclusivo. En los Aventador SVJ 63 y SVJ 63 Roadster actúa como firma de diseño y elemento de distinción. En el ámbito de la competición, el prototipo híbrido SC63 para el Campeonato Mundial de Resistencia FIA lo incorpora como parte de una nueva etapa en la presencia deportiva de Lamborghini. Incluso en colaboraciones con otras marcas italianas, como Ducati, en modelos como la Diavel 1260 Lamborghini o la Panigale V4 Lamborghini Speciale Clienti, el 63 se convierte en un punto de conexión entre universos afines.
Más allá de los modelos, el número también se manifiesta en detalles más sutiles del lenguaje de la marca. Un ejemplo es el color Giallo Maggio, cuyo nombre hace referencia directa al mes en el que todo comenzó y que cada vez es más elegido por los clientes en configuraciones exclusivas, como una forma discreta de incorporar la historia de Lamborghini a su vehículo.
Sesenta y tres años después de su fundación, Lamborghini afronta el futuro con la sensación de que lo mejor aún está por venir. Lamborghini Arena se presenta como la ocasión ideal para reunir esa historia en un solo espacio, donde pasado, presente y comunidad se encuentran en el circuito de Imola. Durante dos días, la celebración trasciende la conmemoración para convertirse en una experiencia compartida, en la que el nacimiento de 1963 se transforma en un legado vivo.